24.12.08


Estoy confundida, agobiada, harta. Estoy indecisa, rara, harta. Estoy agobiada, desepcionada, y harta de nuevo. Me considero una persona buena, demasiado. Tengo una capacidad de perdón demasiado fácil, lo que me hace una persona manejable cuando más débil estoy.
Cuando conocen mi punto débil, me atacan por ese lado, y me derrotan, me tiran abajo, me hunden y sin embargo, yo sigo perdonando. Creo tener límites, pero no lo pruebo. Quizás es por eso que me mienten en la cara, o no. Ya ni se si me mienten, desmienten, confiesan, o me atacan con una sinceridad que me llega. Y es por eso que hoy me encuentro encerrada en cuatro paredes preguntándome qué hacer. Preguntándome a quién creer. Por un lado me confirmaron dudas que yo tenía, que iban creciendo día a día en mi, y por el otro me hicieron caer en una trampa de una cara linda, dejándome así sin palabras para defenderme, y una vez más, perdoné. Me tragué sus palabras, una por una, despacito, mientras del otro lado me encontraba/encuentro con una persona jugando un juego, que no entiendo, que me hartó. Agradezo la plena sinceridad que se me brindó. Y aborresco la falta de confianza que existe, que no me deja en paz, me tortura. Quiero saber si me lo merezco, si de verdad me lo merezco, si nos lo merecemos.